Violación grupal en Palermo: Procesaron con prisión preventiva a los seis detenidos

Para el juez, actuaron con “un plan previo, con acuerdo de voluntades y roles”. Además desde su celda, Thomás Domínguez dio su versión de los hechos por medio de una insólita carta.

La Justicia dictó la prisión preventiva para los seis detenidos por la violación en grupo en Palermo, además impuso un embargo a los bienes de los jóvenes por 35 millones de pesos.

El juez en lo Criminal y Correccional 21, Marcos Fernández, procesó a los detenidos Ángel Pascual Ramos, de 23 años; Lautaro Dante Ciongo Pasotti, de 24 años de edad; Steven Alexis Cuzzoni, de 20; Franco Jesús Lykan, de 24 años; Ignacio Retondo, quien tiene 22 años y Thomas Fabián Domínguez, de 21 años.

A pesar de que los seis hombres enfrentan cargos por “abuso sexual con acceso carnal, agravado por la intervención de dos o más personas”, los acusados Retondo y Domínguez enfrentan una imputación por “lesiones leves” provocadas a un testigo.

El juez sostiene que los detenidos “actuaron con un plan previo, con acuerdo de voluntades y roles”, ya que, mientras cuatro personas se encontraban dentro del vehículo y violaban a la joven de 20 años, otros dos funcionaban como campanas.

Los descargos de los detenidos

El procesamiento se da luego de que la víctima haya logrado identificar a quienes abusaron sexualmente de ella. La joven afirmó que conoció a cinco de los seis detenidos en el Ro Tecno Bar.

Sin embargo, pese a que algunos se negaron a declarar, dos de los acusados intentaron desligarse de los cargos. Con respecto al acto sexual, Retondo afirmó que vio a la víctima “subirse arriba” de Ciongo minutos antes de que ingresaran al auto.

Lykan, por otro lado, informó que no conoce bien lo sucedido, ya que se encontraba durmiendo en el vehículo porque había consumido una cerveza y una pastilla de clonazepam.

Según las consideraciones del juez, “la versión que intentaron esgrimir los acusados no se compadece con las probanzas allegadas a la causa y que se vienen ponderando, por lo que tildó a los descargos de los jóvenes como un “vano intento de mejorar su situación procesal”.

El magistrado se refirió a Lykan, quien declaró haber entrado al auto entre las 13 y 13:30hs, pero las cámaras de seguridad lo registran ingresando 14:47 horas, es decir mas de una hora después de lo denunciado por él, lo que lo sitúa en el mismo lugar que los demás acusados y la víctima.

La insólita carta, escrita de puño y letra por Thomás Domínguez , a la que tituló “Bitácora de viaje”

El texto lo firma Thomas Fabián Domínguez, de 21 años, uno de los seis detenidos por la violación grupal ocurrida el 28 de febrero pasado.

El texto de la carta dice: 

“Desde hoy y con previas ganas de hacerlo pero sin disponer momento, yo, Thomas Fabián D., me propongo así como una ‘bitácora de viaje’ a redactar mis vivencias con respecto a lo acontecido: un hecho que a pesar de su relevancia y significación, es una experiencia más entre tantas otras en mi vida, siendo esta en especial negativa, angustiante y traumática para mí. Que a pesar de su carácter y connotación no deja de ser rica en aprendizaje y conocimiento”.

“He de admitir que no lleva a lugares muy favorables de mis facetas y pone a prueba casi al límite mi psiquis; siempre fui alguien fuerte en este aspecto, entendiendo que todo pasa por algo y aceptando que Dios considera esta batalla y otras favorables en algún punto para mi persona. Y por mucho que me cueste me encuentro siendo fuerte pese a ser inocente, entendiendo los tiempos de la Justicia y disponiéndome a esta con paciencia en virtud de descubrir la verdad”.

“Más allá de lo legal que excede mis horizontes de conocimiento y dejando esto en manos de profesionales, me encuentro por demás indignado, frustrado y lleno de cuestionamientos, por lejos y sin ápice de arrepentimiento, no dejo de preguntarme: ¿Por qué a mí? ¿Que hacía ahí? ¿Por qué no me fui antes? ¿Por qué me acerqué a desconocidos? ¿Por qué confiaba en personas ajenas a mi vida, a mis valores e ideales? Con acciones lejos y maneras aun más lejanas de las que yo considero nobles y humanas”.

“Sin ánimos de victimizarme y siendo consciente siempre de lo que hice así como de lo que no hice, fuera del marco legal mantengo tranquila mi consciencia por nunca haber rebasado los límites de un prójimo y siempre haber actuado considerando su disposición”.

“Hoy estoy encerrado y esta es solo una parte de mi angustia, siendo esta rebasada por el hecho de no estar con mis seres queridos, familia y amigos, lejos de mis proyectos personales y grupales, triste profundamente porque no solo me afecta a mí sino a todos aquellos que confían en mí y están poniendo su fuerza y voluntad para que recupere mi libertad y así juntos seguir adelante con todo lo que hoy por lo que una injusticia está pausado”.

Y la firma, “Thomas Domínguez”.

A lo largo de su extenso descargo, Domínguez no repudia en ningún momento el delito por el cual se encuentra detenido ni se solidariza con la víctima. Por el contrario, solo hace referencia a sí mismo y a los sentimientos que le provoca el encierro.