Un año sin Tehuel: su padre pidió que «Se investigue como un caso de trata»

Los familiares solicitaron la urgente intervención de la Justicia federal. Además juntan 10 mil firmas por la aparición de Tehuel de la Torre y Guadalupe Lucero.

El padre de Tehuel de la Torre, el joven trans que fue visto por última vez el 11 de marzo de 2021 en la localidad de San Vicente, sostuvo que existen indicios de que su hijo pudo ser secuestrado por una red de trata de personas y pidió «la intervención de la justicia federal en el caso», aunque reconoció que «será muy difícil encontrarlo algún día».

Sin embargo, fuentes judiciales aseguraron a Télam que la hipótesis más firme es que se trató de un asesinato y afirmaron que «no hay pruebas suficientes para considerar la posibilidad de que Tehuel (22) fuera cooptado por una red de trata».

«Siempre buscaron a mi hijo como si estuviera muerto. Vivo no lo buscaron en casi ningún momento. Hay indicios de que pudo haber sido llevado por trata de personas. Me gustaría que intervenga alguna fiscalía federal, que son las que se ocupan de investigar estos casos», señaló, en diálogo con Télam, Andrés de la Torre, padre del joven que desapareció tras salir de su casa en San Vicente, rumbo a una entrevista de trabajo en la localidad de Alejandro Korn.

Consternado por la situación, el papá de Tehuel expresó que «la investigación está parada» y que su familia «se siente sola para encarar la búsqueda».

«Estoy muy mal. Seguimos muy mal. Nos sentimos solos para encarar la búsqueda. No sentimos apoyo ni de la justicia ni de los medios. No sé cuánto tiempo voy a tener que esperar para volver a ver a mi hijo«, dijo Andrés, quien además agregó: «Los rastrillajes están todos parados. No sé por qué. La última noticia que tuvimos fue que se cambió de carátula la causa».

Una fuente con acceso a la causa señaló que los investigadores evaluaron dos informes en los que se contemplaba la posibilidad de que Tehuel haya sido secuestrado por una red de trata, pero «en ninguno de ellos surgió una posibilidad concreta. No se encontró nada que hiciera suponer que el joven estuviera con vida».

Al respecto, fuentes judiciales señalaron la causa ya fue elevada a juicio en diciembre y que no pueden hacerse nuevos rastrillajes ya que, por el momento, «no hay indicios nuevos».

«Mientras no haya nuevas pistas, no se pueden emitir órdenes de allanamientos. Necesitamos más pruebas«, destacó la fuente judicial con acceso al expediente.

En ese sentido, Andrés de la Torre manifestó su descontento con la investigación, a la que catalogó de «extremadamente lenta», y criticó duramente los rastrillajes realizados hasta el momento.

«Hubo una lentitud pasmosa. La fiscal -Karina Guyot- después de un año no tiene nada. Fue todo muy lento, muy demorado. El alerta naranja se impulsó a los tres meses de su desaparición cuando debería haberse emitido a los cinco días. Además, todos los rastrillajes que se hicieron estuvieron mal hechos. No fueron realizados por un cuerpo especializado en rastrillajes», expresó con enfado Andrés.

A su vez, de la Torre dijo que la hipótesis del asesinato que es sostenida por la fiscal que investiga el caso, Karina Guyot, se basa únicamente “en los antecedentes penales de uno de los sospechosos”.

«Muy probablemente ellos -por los imputados Oscar Alfredo Montes (47) y Luis Alberto Ramos (38)- hayan tenido que ver con la desaparición de Tehuel. Pero ahora, un año después, se borró toda pista posible. Creo que es muy difícil que algún día encontremos a Tehuel», expresó De la Torre.

Por su parte, los investigadores señalaron que las pruebas contra los acusados Montes y Ramos son «contundentes».

«El teléfono de Alberto Ramos salió del radio de su casa la madrugada que desapareció Tehuel y después se encontraron rastros de su sangre sobre una pared de la casa de Ramos«, recordó un funcionario judicial ligado a la causa.

Mediante el hallazgo de estas pruebas, la causa dio un giro y los dos sospechosos pasaron a ser acusados de «encubrimiento en concurso real con falso testimonio» a imputados por «homicidio agravado por odio a la orientación sexual», tras el requerimiento de la fiscal descentralizada de San Vicente, Karina Guyot, que fue avalado posteriormente por el juez de Garantías de Cañuelas, Martín Rizzo.

Por otro lado, con motivo del aniversario de la desaparición de Tehuel, se prevé que el 11 de marzo a las 16 se realice en la Ciudad de Buenos Aires una movilización organizada por la «Asamblea Autoconvocados por Tehuel» frente a la Casa de la Provincia de Buenos Aires, en Callao al 200, en el barrio porteño de San Nicolás, donde luego se movilizarán hacia la Plaza de Mayo.

En Córdoba también habrá movilización: la concentración comenzará en la esquina de avenida Colón y avenida General Paz, a las 18 bajo la consigna «Basta de violencia y crímenes de odio hacia las personas Trans».

Por último, el papá de Tehuel concluyó con tristeza: «Es muy duro que llegue esa fecha y no esté. Queremos saber dónde está. Lo que más quiero es que mi hijo aparezca».

Tehuel de la Torre fue visto por última vez la tarde del 11 de marzo último, cuando se dirigió desde su casa de San Vicente a la localidad bonaerense de Alejandro Korn para ver a Luis Alberto Ramos, uno de los dos detenidos que tiene la causa, ya que le había ofrecido un trabajo de mozo en un evento.

Ramos, que tenía antecedentes por «homicidio en ocasión de robo», reconoció haberse encontrado con Tehuel el 11 de marzo a las 16.30, pero sostuvo que no fueron a ningún evento y que cada uno se retiró por su lado. Sin embargo, su versión no pudo ser corroborada y la fiscal Guyot pidió su detención.

Además de Ramos, fue apresado Oscar Alfredo Montes, un chatarrero con antecedentes penales por abuso sexual, a quien la fiscal Karina Guyot le imputó el mismo delito que al primer acusado: «encubrimiento en concurso real con falso testimonio».

En tanto, el Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires mantiene una recompensa de entre 4.000.000 de pesos que ofrece para quien pueda aportar información sobre el paradero del joven.

Juntan 10 mil firmas por la aparición de Tehuel de la Torre y Guadalupe Lucero

Más de 10 mil personas adhirieron a un petitorio que reclama la aparición con vida de Tehuel de la Torre, el joven trans que fue visto por última vez el 11 de marzo de 2021 en la localidad bonaerense de San Vicente, y de Guadalupe Lucerodesaparecida el 14 de junio del año pasado en la provincia de San Luis.

En el petitorio que fue firmado de manera masiva se exige que “el Gobierno nacional disponga todas las herramientas para encontrar” a Tehuel de la Torre y a Guadalupe Lucero y solicita que “los medios de comunicación sigan difundiendo su desaparición“.

La petición por Tehuel de la Torre y Guadalupe Lucero, impulsada por una mujer llamada Rosa Isabel Margariño (57) en la plataforma Change.org, (Change.org/DondeEstaTehuel) fue firmada exactamente por 10.700 personas de todo el país y está dirigida al Ministerio de Justicia de la Nación.

“Vivo en un país donde la gente desaparece y es noticia durante 4 o 5 días. Después pasamos a otro tema. La justicia cede ante la presión de los medios. Debemos presionar para no abandonar estas búsquedas”, dijo Margariño, que reside hace 15 años en la localidad entrerriana de Victoria.

El petitorio por Tehuel de la Torre y Guadalupe Lucero que está disponible en la plataforma colaborativa pide “urgentemente la aparición con vida” de ambos, y le demanda al Gobierno nacional que “disponga todas las herramientas y fuerzas posibles para encontrarlos”.

Las familias están devastadasperdieron a un ser amado de la noche a la mañana y no saben dónde está, quién se lo/la arrebató, es desesperante. ¡No puede suceder que sigan desapareciendo jóvenes, niños y niñas en el territorio argentino!”, concluye la petición.

En tanto, Guadalupe Belén Lucero, la nena de tan solo 5 años, desapareció el 14 de junio de 2021, cuando se encontraba jugando en la puerta de su casa en el barrio 544 viviendas de la ciudad de San Luis. Desde ese momento no hubo ninguna novedad acerca de su paradero.

La desaparición de Guadalupe Lucero es investigada por la justicia federal bajo las figura de trata de persones y/o secuestro extorsivo, sin que las investigaciones hayan dado una pista firme de lo que sucedió hasta el momento.