Se redactó el primer Código de Ética de la TV Pública

El código fue aprobado por el Directorio de Radio y Televisión Argentina (RTA) por unanimidad, en el marco de los 70 años de la creación de la TV.

Luego de seis meses de trabajo colectivo, que incluyeron más de 20 mesas de debate libre, plural y abierto con participantes del campo académico, sindical, cultural y profesional -9 de ellas con especialistas en comunicación, ética, derechos humanos, discriminación y derechos de las Audiencias-, se redactó el primer Código de Ética de la TV Pública, que fue aprobado por el Directorio de RTA por unanimidad, en el marco de los 70 años de la creación de la TV.

Cynthia Ottaviano, directora de RTA, explicó que “El Código es innovador en múltiples aspectos y ha sido celebrado por universidades nacionales y organizaciones internacionales, por su creación colectiva, la participación de las Audiencias y la creación de un Observatorio, primero en su tipo, que contará con la representación del Directorio, trabajadores y Audiencias, para comenzar a poner en práctica los acuerdos sobre coberturas responsables de genocidios, compromiso activo con la búsqueda de identidad de hijos e hijas desaparecidas, violencia institucional, lucha contra las Fake News y la Pandemia, así como uso responsable de redes, reconocimiento de derechos digitales y derecho de rectificación y respuesta, todos aspectos hasta aquí inéditos en cuanto a su operatividad”.

Si bien en el mundo existen más de 200 instrumentos para mejorar la calidad de la comunicación, en la Argentina no existía ninguno en toda la televisión, la radio y los medios digitales, ya sean de gestión pública o privada. “La ley de servicios de comunicación audiovisual pone en cabeza del Directorio de RTA promover un Código de Ética, así que no bien me designó el Congreso presenté un proyecto basado en experiencias de otros países, pero atendiendo la particularidad de la Argentina que en 70 años de TV jamás se había hecho un solo Código de Ética”, recuerda Ottaviano.

La propuesta incluyó la convocatoria a mesas de debates con especialistas sobre las temáticas centrales como derecho humano a la comunicación, ética, violencias, personas con discapacidad, migrantes, niñez y adolescencia, de manera que con participación libre y abierta se pudiera intercambiar sobre buenas prácticas y tratamientos responsables de la información.