El artista, Rubén Díaz inauguró su más ambiciosa obra. Con leones, gladiadores, un anfiteatro y toda la impronta del creador de la Torre Eiffel de Santa Rosa.
Pasaron cuatro meses de mucha expectativa y, finalmente, se inauguró el Coliseo de Ituzaingó, otra increíble obra del excéntrico y talentoso artista, Rubén Díaz. Ubicado en Barcala 450, entre Tres Árboles y Treinta y Tres.
Es el mismo autor de otras estructuras icónicas en el distrito del oeste, como el Arco del Triunfo de 11 metros de altura en Boulevard Fleming y Bruselas; la Torre Eiffel de 16 metros de alto en la calle Lavalleja 40, el Obelisco de 11 metros ubicado en su casa del barrio Villa Ariza y la Torre de Pisa de 7 metros de altura en la calle Posta de Pardo, entre Nicasio Orosio y Avenida Ratti.
Murales y pinturas en cada pared retratan momentos de la antigua Roma intercalados con ovnis y mensajes del artista.
«Veo que hay tantos locos como yo», comentó el Arquetista, al ver su obra llena de visitantes. «Nunca pensé que hubiera tantos, siempre pensé que estaba un poco solo, pero toda esta gente tiene también una sana locura. Esto me muestra que voy por el buen camino», completó el vecino.
La jornada continuó con los visitantes recorriendo el lugar. Más de 300 personas asistieron a la inauguración y muchos más conocerán en los próximos días al nuevo Coliseo Romano de Ituzaingó.
