Luche y Vuelve: el plenario de la militancia para “romper la proscripción” de Cristina

Con la participación de dirigentes políticos, sociales y sindicales, el encuentro que se desarrollará en la sede de la Universidad Tecnológica Nacional desde las 15hs, tiene el objetivo de bregar por la candidatura de la Vicepresidenta en las próximas elecciones.

La convocatoria se llevará a cabo a las 15:00hs, en el día en el cual se conmemoran los 50 años de la victoria del candidato del Frente Justicialista de Liberación (Frejuli), Héctor J. Cámpora, quien obtuvo un triunfo electoral que le permitió al peronismo volver al luego de 18 años de proscripción.

Los organizadores establecen una analogía muy definida entre la proscripción al expresidente y fundador del movimiento justicialista, Juan Domingo Perón, y la situación de Cristina Fernández de Kirchner, tras la difusión de los fundamentos de la condena a seis años de prisión e inhabilitación perpetua que recibió en la causa Vialidad.

El encuentro de hoy será en la sede de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) de Avellaneda -Ramón Franco 5.050-, donde se desarrollarán varias actividades que tendrán el objetivo de “organizar la lucha contra la proscripción” de la titular del Senado nacional, según adelantaron los convocantes.

La jornada consistirá en la realización de debates en comisiones para la elaboración de un documento final sobre la coyuntura política.

Con la nueva estrategia de guerra mediático-judicial-política, el neoliberalismo acecha una vez más sobre nuestra América. Los líderes y lideresas populares son perseguidos, estigmatizados, judicializados con una finalidad explícita: ser proscriptos para agrandar las chances de los partidos reaccionarios que sirven incondicionalmente a los intereses del poder económico concentrado.

En Argentina, a la mafia comandada por el CEO de Clarín, Héctor Magnetto, uno de los máximos referentes de ese sector, no le alcanza con las miles de tapas, ríos de tinta e interminables horas de televisión que editorializan culpando a Cristina de los males del mundo; y saca a la calle los tanques del Partido Judicial, para que pongan en marcha un operativo con sentencias escritas antes de que comiencen los juicios.

Este despliegue mediático judicial apretó el gatillo que atentó contra la vida de Cristina, la compañera en la que se cifran las esperanzas del pueblo. Luego de eso la siguieron amenazando desembozadamente: «De la bala que no salió a la sentencia que va a salir», advertían, casi como dándole órdenes al poder judicial. No es la primera vez que por distintos mecanismos intentan, mediante la persecución política, mediática y judicial, cancelar a quienes conducen el movimiento nacional.

Lo hicieron con Juan Perón durante 18 años. La campaña LUCHE Y VUELVE, se coronó con el triunfo electoral de la fórmula del Frente Justicialista de Liberación encabezada por Cámpora y Solano Lima el 11 de marzo de 1973. Hace 50 años, se logró romper esa proscripción por la heroica resistencia de la clase trabajadora y de una juventud que supo tomar la posta con persistente militancia hasta doblegar las imposiciones de aquel período de tiranía oligárquica. Es así como nuestro pueblo ha demostrado históricamente, una y otra vez, que jamás aceptará vivir de rodillas.

AYER NADA SIN PERÓN, HOY NADA SIN CRISTINA

¿Por qué tanta saña, persecución y odio contra Cristina Kirchner? La respuesta es simple: «CON CRISTINA VIVÍAMOS MEJOR. Con ella avanzamos en la recuperación de un proyecto basado en la producción y el trabajo, recuperamos Justicia Social, reafirmamos Soberanía. Todavía está fresco en la memoria popular ese período de dignificación nacional y popular y no habrá método, por más violento que sea, capaz de borrarlo.

La conducción del movimiento nacional y popular no se alcanza por decreto, ni por un puesto institucional, se va construyendo, a fuego lento, en un intenso diálogo entre quienes conducen y nuestro pueblo.

El liderazgo de Cristina es hoy irremplazable y sin alternativa. CRISTINA ES LA ESPE RANZA para vivir dignamente. Por eso nuestra consigna es clara y determinante: romper la PROSCRIPCIÓN. Eso implica generar las condiciones para que Cristina pueda ser candidata.

San Martín nos enseñó que «cuando la Patria está en peligro todo está permitido excepto no defenderla» y lo que está en juego en los tiempos que se vienen en Argentina es la Patria. La vuelta del macrismo recargado intentará no dejar piedra sobre piedra en una brutal revancha de clase. No podemos quedarnos esperando que nos digan qué hacer. No creemos que todo se resuelva en las conspiraciones de Palacio, ni que los debates electorales agoten la política.

Como nos pidió Cristina, sacamos el bastón de mariscal para asumir el protagonismo colectivo en la construcción de una nueva victoria.

La moderación no es nuestro idioma. Construir la Patria de los humildes es nuestra ban- dera. Enfrentamos a los poderes fácticos que pretenden sumirnos en la resignación, al mismo tiempo que se apropian de la riqueza nacional con exclusión y salarios de mise- ria. La democracia tiene sentido, como nos enseñó Néstor Kirchner, si cada día se hace algo por mejorar la vida de las mayorías.

Estamos convencidos de que esa militancia que asienta sus raíces en los ideales de Perón, de Evita y de aquella imborrable Revolución de masas que se inició el 17 de octubre de 1945 de la mano de los trabajadores y trabajadoras y que, templada en resistencias cargadas de héroes y mártires, se revitalizó y multiplicó varias décadas después al calor de los días felices de Néstor y Cristina, estará a la altura de las circunstancias históricas y saldrá a la calle a ponerse la Patria al hombro.

Como dice la primera de las 20 verdades peronistas: «La verdadera democracia es aquella donde el gobierno hace lo que el pueblo quiere y defiende un solo interés: el del pueblo».

Defender los intereses del pueblo y la nación significa, en estos tiempos, no resignarnos a que el endeudamiento externo defina nuestro destino, lo que implica necesariamente una renegociación integral del acuerdo con el FMI que libere nuestra perspectiva de desarrollo privilegiando las demandas del pueblo y no la de los acreedores.

En lo inmediato nos impone que actuemos con mayor firmeza para poner freno al abuso de los formadores de precios, que impiden la recuperación de los ingresos de las familias trabajadoras y de nuestros jubilados y jubiladas. Es fundamental comenzar a dar vuelta con urgencia, en favor de quienes trabajan, la injusta redistribución actual de las ganancias.

Defender los intereses de las mayorías, es planificar que los recursos naturales sirvan al objetivo de reconstruir una Argentina industrial con pleno empleo y justicia social.

Defender los intereses de la Patria, es plantearnos recuperar soberanía a través del estricto control estatal del comercio exterior y la transformación de un sistema financiero especulativo en un servicio público que apuntale la producción y el trabajo.

Esta convocatoria debe ser un punto de inflexión que dé inicio a un conjunto de acciones a lo largo y ancho del país, en cada provincia, en cada distrito, en cada barrio, en cada casa para lograr, con el protagonismo de nuestro pueblo a través de sus organizaciones, romper todo tipo de proscripción.

Cristina encarna el único liderazgo capaz de encabezar con coraje y convicción ese plan de gobierno, orientado a impulsar un programa de desarrollo económico y social que nos permita conquistar, definitivamente, la grandeza nacional y la felicidad de nuestro pueblo.