El Gobierno analiza una serie de medidas para contener la suba de precios de los alimentos

Se espera que se difunda una batería de anuncios para frenar el aumento de los precios, en especial de los commodities agrícolas. En febrero la inflación fue del 4,7% y en alimentos trepó al 7,5%.

El Gobierno nacional analiza una batería de medidas para contener la inflación, en especial los aumentos en los precios de los alimentos, tras el fuerte salto que pegaron en las últimas semanas los valores de los commodities a causa del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania.

Fuentes oficiales señalaron que las medidas serán dadas a conocer en los últimos días de esta semana.

Uno de los principales temas que buscará contener el Gobierno es el aumento del precio de los alimentos, en especial del de los commodities agrícolas.

El trigo, por caso, es uno de los que exhibió mayor volatilidad con impacto directo en los principales productos de consumo, ya que su precio internacional escaló de US$ 322 la tonelada un día antes de que se produzca la invasión a más de US$ 400 en la actualidad, aunque supo cotizar por encima de los US$ 500 la tonelada.

Ante esta situación, el Gobierno buscó amortiguar su efecto con la concreción de un fideicomiso de 800.000 toneladas de trigo para la elaboración de harina 000 y fideos secos dentro del plan +Precios Cuidados.

Además de esto, planea poner en funcionamiento otras herramientas, a partir de la obtención de recursos vía eliminación del diferencial en los derechos de exportación que beneficia a los subproductos de la soja, como los son el aceite y la harina, sin necesidad de aumentar las retenciones a los granos.

Tras la suspensión del Registro de Declaraciones Juradas de Venta al Exterior (DJVE) concretada el domingo pasado, el presidente Alberto Fernández se reunió este lunes con el ministro de Agricultura, Julián Domínguez.

El domingo hizo lo propio con el titular del Palacio de Hacienda, Martín Guzmán; con el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas; y con el secretario de Comercio, Roberto Feletti.

Allí analizaron una serie de medidas que se podrían anunciar en los próximos días, entre los que se encuentran la modificación del decreto con el subsidio para la exportación del aceite y harina de soja, que de esta forma pasaría del 31% al 33%, para ampliar el fideicomiso del trigo en alrededor de US$ 450 millones.

La inflación de febrero

La inflación de febrero se disparó casi un punto por encima del dato del mes anterior y marcó 4,7%, impulsada sobre todo por los alimentos, que se encarecieron 7,5%. En un comunicado oficial el Ministerio de Economía relacionó los números al incremento de los precios a nivel global generado por el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, pero lo cierto es que la guerra estalló el 24 de febrero y su efecto pleno se evidenciará recién a partir de marzo.

Los alimentos -la categoría que más pesa en el índice y también la de mayor sensibilidad para los hogares argentinos- mostraron una suba sin parangón en los últimos años: es el dato más alto desde la hiperinflación de 1991.

De acuerdo con el informe publicado por en Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) la variación interanual de precios fue de 52,3% y el acumulado de los primeros dos meses del año, 8,8%. Según calculó el economista Santiago Bulat, si se mantuviera todo el año este mismo nivel de inflación mensual 2022 cerraría con un índice en torno al 73,5%, muy lejos de la meta volcada por el equipo económico en el acuerdo con el FMI, donde traza un tope de 48%.

En enero ya se habían disparado la alertas, cuando los alimentos y bebidas sin alcohol registraron una suba de 4,9%, la más alta desde noviembre de 2019 y, por lo tanto, desde el inicio del gobierno de Alberto Fernández. Según se desprende del informe publicado por el Indec, las frutas y verduras registraron subas de dos dígitos en casi todas las regiones. También se encarecieron los lácteos, con aumentos de entre 6% y 8% según la región; el pan y los cereales, con alzas de entre el 3,7% y 5,8%; y la carne, con incrementos en torno al 5%.

El Indice de Precios al Consumidor (IPC) captura productos incluidos en Precios Cuidados -representan más del 10% de los productos relevados en el Gran Buenos Aires-, lo que contribuye a moderar el dato. Si la inflación se mide en los comercios de barrio donde ese programa no está vigente el número suele ser incluso más alto, como lo evidencia el Índice Barrial de Precios que elabora el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (Isepci), que arrojó una suba en alimentos de 9,8% para febrero.

En febrero el transporte también aumentó por encima del promedio general, 4,9%, impactado por la suba autorizada en combustibles. Además, incrementaron su tasa de aumento respecto al mes anterior Equipamiento y mantenimiento del hogar (4,4% versus 3,3% enero); prendas de vestir y calzado (3,4% vs. 2,4% enero); vivienda, agua y electricidad (2,8% vs. 1,8% enero) por subas en alquiler de la vivienda y algunos servicios en el interior del país y bebidas alcohólicas y tabaco (2,7% vs. 1,8% enero), por aumentos en el segmento de bebidas.

El dato de inflación mensual es muy superior al anticipado por las consultoras privadas que, según el promedio que realiza el Banco Central, preveían 3,9% para este mes. De acuerdo con los pronósticos del mercado, la barrera del 4% se superaría recién en marzo, mes en el que suele haber subas estacionales vinculadas al inicio de las actividades laborales y escolares.