Cristina Kirchner: toda una fábula montada para traerme de los pelos a mí a este juicio

El alegato de la vicepresidenta en la causa Vialidad fue duro, técnico y también emotivo.

La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner combinó una clase de derecho constitucional básico y una sintetización emotiva del intento de magnicidio en su alegato en el juicio por la obra pública asignada a Santa Cruz entre 2003 y 2015. Tras calificar al juicio como un “disparate” que pone a la Argentina “al borde del ridículo”, la vicepresidenta señaló: “Hasta el 1º de septiembre pensaba que todo esto era para estigmatizarme a mí y al peronismo pero me doy cuenta de que este juego que han hecho ustedes genera que puede haber otra cosa más atrás de todo esto. Desde el ámbito judicial se da licencia social para que cualquiera pueda pensar y hacer cualquier cosa”.

La alusión al atentado del que fue víctima cerró el alegato de poco más de una hora, que se intercaló con la exposición de su abogado Carlos Beraldi, a quien felicitó porque “se desmontaron las increíbles mentiras que desarrollaron los fiscales Sergio Mola y Diego Luciani”

Cristina Fernández de Kirchner adelantó que pedirá que “al finalizar las audiencias se extraigan testimonios de todas y cada una de las mentiras de los fiscales contrastadas con la prueba pericial, documental y testimonial que tuvo este juicio”. 

“La acusación dice que los tres gobiernos constitucionales fueron tres asociaciones ilícitas pergeñadas para hacer 51 contratos viales en la provincia de Santa Cruz a través de una interpósita persona, que es una provincia, la provincia de Santa Cruz”.

Sobre esa descripción, CFK redujo al ridículo la secuencia que para los fiscales constituyó el eje de la acusación. Recordó que su difunto marido, Néstor Kirchner, fue intendente de Río Gallegos en 1987, luego tres veces gobernador de Santa Cruz y llegó a la presidencia “de chiripa” en 2003. “Hizo todo pensando que iba a llegar a la Presidencia para hacer 51 obras en Santa Cruz con la cual enriquecerse. Militamos toda una vida para hacer 51 obras viales. Es ridículo”.

Alegato técnico: contra el "fruto del árbol envenenado"

La faceta técnica del alegato apuntó directamente a la violación de lo contemplado por la Constitución Nacional desde su artículo 1, aquel que sostiene que la Nación Argentina adopta como forma de gobierno la “representativa, republicana y federal”. Tras repasar el significado y contenido de esos preceptos, Cristina Kirchner recordó: “Fuimos elegidos por el pueblo, no podemos ser nunca una asociación ilícita”.

Si los tres gobiernos hubieran sido una asociación ilícita, tal como sostienen los fiscales, todos los actos de gobierno serían inválidos por aplicación de un principio jurídico conocido como “fruto del árbol envenenado”. Si un gobierno es una asociación ilícita, todos sus actos son delitos y, en consecuencia, inválidos. La vicepresidenta ironizó: “Luciani no podría estar en esta causa porque no es fiscal. El decreto de designación se lo firmé yo, la jefa de la asociación ilícita”

Descalificó la visión de los fiscales sobre que todo acto de gobierno puede ser revisado por el Poder Judicial y les advirtió: “El Ministerio Público Fiscal se arroga una supremacía. Todos ustedes son más que la representación que tenemos nosotros, que somos elegidos por el pueblo. Son mucho más ustedes que nosotros, porque pueden juzgar todos nuestros actos”.

Cristina Kirchner rechazó esa afirmación del fiscal Luciani. Pero reconoció que “un Presidente puede ser juzgado, sí. Hay un sistema: el juicio político, porque se trata de decisiones políticas. Y hay otro juicio, el del pueblo cuando no te votan”.

Respecto del federalismo, la vicepresidenta reprochó a la acusación haber ignorado que las obras públicas “se hicieron todas en Santa Cruz, con leyes locales, organismos de control, gobernador, ministros, tribunales de cuentas. Así ha sucedido en todas las provincias argentinas”.

Los fiscales sostuvieron que ello –la delegación en Santa Cruz de la obra pública- fue así porque para diluir las responsabilidades de lo que ellos llamaron “la asociación ilícita” se realizaron las carreteras mediante convenios con la provincia.

Cristina Kirchner contrapuso que esa modalidad de obra pública fue establecida mediante el decreto 504 de 1958, durante una dictadura, que fijó la Ley Orgánica de la Dirección Nacional de Vialidad, en cuyo artículo 37 determinaba que se trataba de un ente autárquico, no vinculado el Ejecutivo, que podía celebrar ese tipo de convenios con la direcciones provinciales de vialidad para construir y mantener rutas.

“Yo tenía cinco años cuando se emitió ese decreto”, subrayó la vicepresidenta.

Cristina sobre el atentado: "Me siento en estado de indefensión con este Poder Judicial"

La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner recordó este viernes que le gatillaron "una pistola a 15 centímetros" de su cabeza el 1 de septiembre pasado, y consideró que las cuatro personas detenidas por el intento de magnicidio “no son autoras intelectuales” de ese hecho al mismo tiempo que señaló que se siente en “este estado de indefensión con este Poder Judicial”, al exponer en el alegato de su defensa en la causa de ‘Vialidad’.

En la tercera jornada del alegato de su defensa, Fernández de Kirchner expuso durante una hora veinte minutos desde su despacho del Senado de la Nación vía Zoom, y allí remarcó que el asesor de un senador de la oposición (Ignacio Torres, de Juntos por el Cambio de Chubut), que se sienta a metros de ella, "es defensor" de quien la "quiso matar" en la puerta de su vivienda en el barrio porteño de Recoleta el 1 de septiembre pasado.

Por eso, la Vicepresidenta sentenció: “Me siento en estado de indefensión con este Poder Judicial”.

Así se refirió durante su alegato, que duró más de una hora, a la investigación judicial del intento de magnicidio, por lo que remarcó la relación que existe entre abogados de la defensa de los detenidos por el intento de magnicidio contra la Vicepresidenta y el senador chubutense.

Es que el abogado Gastón Marano, defensor de Gabriel Nicolás Carrizo, uno de los cuatro detenidos en la causa, fue asesor de Torres en la Comisión Bicameral de Inteligencia del Congreso.

Luego de que trascendiera que el letrado se iba a encargar de la defensa de Carrizo, Torres decidió apartarlo de su cargo en la Bicameral.

“Las personas que están detenidas, entre los que considero el jefe de la banda pequeña, sus abogados defensores eran asesores de un senador de la Nación, alguien que se sienta a 20 metros mío. Su asesor defiende a quien me quiso matar”, subrayó.

En esa misma línea, agregó: “Yo hasta el 1 de septiembre creía que esto era para estigmatizarme, proscribirme, denigrarme, difamarme, calumniarme, pero a partir de ese día me di cuenta que puede haber otra cosa más atrás de todo esto”.

La Vicepresidenta advirtió que “parece como que desde el ámbito judicial se le da licencia social para que cualquiera pueda pensar y hacer cualquier cosa”.

"No puedo olvidar que este año, en este mismo despacho fue destruido literalmente durante más de 40 minutos por pedradas. Ninguna fuerza de seguridad de la República Argentina, ni las locales ni las nacionales, impidieron que mi despacho fueran destrozado”, subrayó.

En su relato sobre los hechos que ocurrieron antes del intento de magnicidio, la Vicepresidenta remarcó que "unos días previo a la jornada de la memoria, el 24 de marzo, aparecieron afiches en toda la Cuidad con un cartel de asesina y mi rostro".

Allí cuestionó al juez de instrucción porteño Manuel de Campos, sobre quien dijo que "cinco meses tuvo la causa y se negó sistemáticamente a los pedidos del fiscal Leonel Gómez Barbella, que pidió la indagatoria de las personas que había individualizado que podían ser responsables de encargar y pegar los afiches". "Ahora se declaró incompetente apenas me presenté como querellante", agregó.

Asimismo, la exjefa de Estado puso de relieve el debate sobre el rol de los medios al citar que "cuando el fiscal (Diego) Luciani terminó tan histriónicamente su alegato, ese día había pantalla partida en la puerta de mi casa. Eso fue generar un clima", remarcó.

Durante un tramo de su alegato, Fernández Kirchner afirmó: "Así como vamos, vamos mal. La Argentina así no sale, con este Poder Judicial, no, de ninguna manera".

"Y que terminen con eso de la impunidad. ¿Qué impunidad? ¿Yo, impunidad? Tengo cinco causas de asociación ilícita. Si quieren impunidad, miren para otro lado. La verdad, yo me siento en estado de indefensión. Muy intranquila", observó.

Por otra parte, la Vicepresidenta insistió con la sensación de "indefensión" al señalar: "Los jueces que me juzgan a mí, los que están en Casación y uno de los integrantes de este tribunal, son amigos –del expresidente Mauricio Macri- y juegan al fútbol en la quinta Los Abrojos".

"Otros jugaban al paddle en la quinta de Olivos o visitaban asiduamente la Casa Rosada", subrayó.

Los funcionarios judiciales que jugaban al fútbol en la quinta del máximo referente del PRO, según denunció la Vicepresidenta, son el fiscal federal Diego Luciani y el juez Rodrigo Giménez Uriburu, integrante del Tribunal Oral Federal 2 que lleva adelante este juicio.

En agosto, la defensa de la Vicepresidenta, a cargo del abogado Carlos Beraldi, recusó a ambos, pero los otros dos jueces del TOF 2, Jorge Gorini y Andrés Basso, resolvieron que la recusación se tramite por "incidente", es decir de manera paralela a la continuidad del debate, por lo cual Luciani retomó una nueva jornada de su alegato acusador junto a su colega Diego Mola.

Al iniciar su alocución, Cristina Kirchner también mencionó sentirse en estado de indefensión porque no podría haberse defendido y hablar ahora en este juicio "si no hubiese sido abogada".

"Yo vivo en un estado de sitio permanente porque mis garantías constitucionales están suspendidas, aparentemente, desde el 10 de diciembre de 2015", enfatizó.

Fábula

La vicepresidenta cerró haciendo referencia al uso de la justicia para la persecución políticas. Dijo "Nos bombardearon en el 55, nos desaparecieron en el 76 y ahora como han cambiado los métodos y ya no se vería tan civilizado bombardearnos ni desaparecernos… Bueno. ¡Hola qué tal! Acá estamos, sentados frente a ustedes. Soy Vicepresidenta pero como expresidenta de la Nación dando cuenta de lo que pasó en la provincia de Santa Cruz . El doctor Beraldi ha probado que lo que decían también era mentira. Báez no era favorecido. Decían que no se le debía nada, de que se le había dado dinero. Toda una fábula, toda una fábula montada para traerme de los pelos a mí a este juicio".