Cecilia Silva, ex jefa de PAMI Baradero, fue despedida en medio de los cambios políticos impulsados por el gobierno de Javier Milei.

A pesar de su salida, Cecilia ha recibido un inmenso respaldo de la comunidad, especialmente de las personas mayores y sus familias, quienes han solicitado su reincorporación.

Un Compromiso Inquebrantable con el Cuidado y los Derechos de las Personas Mayores. Este despido marca un hito en Baradero, donde nunca antes se había echado a un trabajador de PAMI; los jefes solían permanecer como empleados o se jubilaban. A pesar de su salida, Cecilia ha recibido un inmenso respaldo de la comunidad, especialmente de las personas mayores y sus familias, quienes han solicitado su reincorporación.

Aunque los rumores sobre un posible regreso crecen, Cecilia asegura que no necesita un cargo para continuar defendiendo a los jubilados. En esta entrevista, también comparte sus preocupaciones sobre los recientes cambios en la política de medicamentos y la violencia contra las personas mayores.

BTI : Cecilia, ¿Cómo te sentís después de tu despido y del abrumador apoyo que has recibido de la comunidad?

Cecilia Silva: La verdad, me siento profundamente conmovida. Mi despedida ha sido un golpe duro, pero el amor y el apoyo que me ha brindado la comunidad, especialmente las personas mayores y sus familias, me han dado una fuerza que no esperaba. Cada mensaje, cada llamada , personas que pedían por mi reincorporación. Esto me reafirma que el esfuerzo que puse en mi trabajo fue valorado. Mi gratitud hacia ellos es inmensa y me llena de emoción.

BTI: Además del apoyo emocional, ¿ cuáles son tus principales preocupaciones en este momento ?

Cecilia Silva: Mi mayor preocupación es la pérdida de derechos de las personas mayores. La eliminación de la cobertura del 100% en medicamentos es una injusticia profunda. Estos medicamentos son esenciales para el bienestar de quienes, después de una vida de trabajo, merecen una atención digna y completa. Ver cómo se desmantelan políticas que ofrecían seguridad y protección a las personas mayores es doloroso. Además, la violencia reciente, con el uso de gases y palos contra personas mayores, es una barbaridad que no puedo tolerar. Es un ataque directo a su dignidad, y eso no debe ser aceptado ni permitido bajo ninguna circunstancia.

BTI: Más allá de la eficiencia administrativa, en tu gestión siempre se destacó el amor y el buen trato a los afiliados. ¿Cómo fue esa experiencia para vos?

Mira, podes ser muy eficiente, pero si no tratas a las personas mayores con el respeto y el amor que merecen, no alcanza. Ellos no solo necesitan medicamentos y trámites rápidos, necesitan que los escuchen, un abrazo o una palabra de aliento. Siempre intenté que cada afiliado se sintiera cuidado, no como un número, sino como una persona. Eso fue lo más importante para mí.

…podés ser muy eficiente, pero si no tratas a las personas mayores con el respeto y el amor que merecen, no alcanza”

BTI: En tu tiempo en PAMI, lograste que los jubilados te vean casi como una de ellos, alguien que los cuida de cerca. ¿Creés que tu salida fue más por razones políticas?

«Siento que sí. Mi único objetivo siempre fue que los jubilados tuvieran lo que necesitaban, y si eso molestó a alguien, no lo sé. Yo no hago política de escritorio, mi política es la de estar al lado de la gente, escuchar sus problemas, y eso no siempre cae bien. Pero me voy con la conciencia tranquila, sabiendo que hice lo mejor que pude por cada una de las personas que confiaron en mí.»

BTI: Con tantos rumores sobre una posible reincorporación, cómo te sentís al respecto?