Lo hizo el juez Casanello quien advirtió que luego de que el fiscal y las querellas se retiraron del caso ya no hay «proceso penal posible» contra la Vicepresidenta.
El juez federal Sebastián Casanello sobreseyó hoy a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner en la causa donde se la investigó por supuesto lavado de activos en relación a maniobras del condenado empresario Lázaro Báez.
En consecuencia, la causa había quedado sin acusación y, según establece la norma procesal, ante la falta de impulso de la acción penal el juez no podía sino dictar el sobreseimiento de los imputados.
La causa se inició en 2016 y tiene entre sus imputados a Cristina Kirchner. En la misma ya fue condenado el empresario Lázaro Báez.
A principios de abril de 2022, Cristina Kirchner le pidió al juez Casanello su sobreseimiento definitivo en la causa en la que estaba en una situación procesal de «falta de mérito».
Cristina Kirchner fue indagada en ese expediente por orden de la Cámara Federal, ya que Casanello siempre consideró que no había elementos que la incriminaran en la maniobra.
La hipótesis acusatoria indicaba que el dinero que presuntamente «lavó» Lázaro Báez era, en realidad, del matrimonio entre Néstor y Cristina Kirchner.
Recientemente, el fiscal Marijuan -sobre la base de un fallo de la Cámara de Casación- desvinculó a la vicepresidenta de las maniobras de Báez.
«Si se considera que la descomunal masa de dinero que Lázaro Báez lavaba con la compleja maniobra de ´exportar´ millones de divisas reingresándolas al país como una inversión, así como la compra de innumerables muebles e inmuebles, proviene sólo de la evasión fiscal y no de la asignación irregular de la obra pública direccionada a su favor, se aleja el centro de la escena delictual del poder político de esta causa de lavado de dinero», dictaminó.
EE.UU. no sabe, no contesta
El expediente arrancó como «La ruta del dinero K» a raíz del programa televisivo de Jorge Lanata en abril de 2013. La investigación estaba centrada en Báez pero, con una maniobra, involucraron a Cristina Kirchner: el arrepentido Leonardo Fariña, guionado por la Agencia Federal de Inteligencia macrista, dijo ante la justicia que “su jefe”, Báez, le contó que había estado en Olivos con la entonces presidenta y que ella le dijo que la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires le había revelado que él, Báez, estaba sacando dinero al exterior. Cristina le habría preguntado al constructor si eso era verdad.
En base a semejante no-evidencia de un arrepentido, que no presenció nada, sino que dijo que le dijeron, se orientó toda la causa judicial contra la expresidenta. Según admitió Marijuan en su dictamen del 24 de mayo reciente, buscaron dinero, cuentas y sociedades de CFK en Uruguay, Suiza, Estados Unidos, Panamá, Belice, Lichtenstein, España, Seychelles, “entre otros países”, sin resultado alguno. La fiscalía y el resto de los organismos del gobierno de Mauricio Macri contaron con la ayuda de los fondos buitres norteamericanos, al punto que la Task Force Argentina, que exigía la rendición del país en el litigio por una pequeña parte de la deuda externa, hasta aportó el nombre de sociedades en Panamá, Nevada y Suiza, que en algunos casos tenían relación con Báez, en especial con sus dos hijos varones, nunca con Cristina. La táctica de los buitres era extorsionar con supuestos hallazgos para que la expresidenta ceda en el pago de lo que esos fondos exigían.
La justicia argentina le preguntó al gobierno de Estados Unidos si existió aquella supuesta advertencia de Estados Unidos a la expresidenta sobre el dinero –31 millones de dólares– que Báez sacó a Suiza. Washington nunca contestó, nunca aportó prueba alguna.
De manera que Marijúan –ahora feroz e insólitamente criticado por el macrismo– dictaminó que no encontró ninguna evidencia de que Cristina tuviera relación ni con el dinero que Báez sacó y luego volvió a traer a la Argentina ni con ningún dinero o bien oculto. El problema de Marijuan es que a lo largo de diez años estuvo acompañado de los medios macristas y realizó un gigantesco show persecutorio de CFK.
