El 23 de septiembre de 1947 se promulgó la Ley 13.010 -también conocida como Ley Evita– que consagró la igualdad de derechos políticos entre mujeres y varones, otorgando a las mujeres la posibilidad de votar y de ser votadas.

El 23 de septiembre de 1947, Eva Duarte de Perón manifestaba ante miles de personas reunidas en la Plaza de Mayo: «Mujeres de mi patria, recibo en este instante de manos del Gobierno de la nación, la ley que consagra nuestros derechos cívicos. Y la recibo entre vosotras con la certeza de que lo hago en nombre y representación de todas las mujeres argentinas, sintiendo jubilosamente que me tiemblan las manos al contacto del laurel que proclama la victoria”.
El reclamo del Derecho al voto femenino surgió a partir de 1907, cuando Alicia Moreau fundó el Comité Pro Sufragio Femenino. El movimiento fue rechazado recurrentemente por la Unión Cívica Radical y los conservadores. Sin embargo, recién se logró sancionar la Ley luego de que Evita comenzara una campaña abierta por el voto femenino.
Las mujeres pudieron votar por primera vez en nuestro país en las elecciones presidenciales de 1951.