En el Oeste está el Perro

El realizador audiovisual Raúl Perrone cuenta los secretos del famoso taller de cine que dirige desde hace veinticinco años. Pionero del cine independiente, el autor de “Graciadio”, “Pendejos” y la más reciente “Sinfon14 R3mix” analiza el boom de las plataformas, recomienda pelis y menciona como un hecho “positivo” la ley de fomento audiovisual aprobada recientemente en PBA.

Son esos misterios del suburbio. Si usted anda por Ituzaingó (25 kilómetros de CABA) se podrá encontrar con un taller de cine que todos los años bate récords de inscripciones hasta quedar, invariablemente, “sold-out” (sin vacantes). Lo organiza el municipio de Ituzaingó. Pero la clave es quien lo dicta. El profesor, un gran estimulador de aprendizajes y experiencias, es el director de cine Raúl Perrone.

Conocido en el ambiente como “Perro”, residente desde hace décadas en Ituzaingó, es realizador audiovisual, guionista, actor y dibujante. Se lo considera uno de los pioneros del cine independiente de estas latitudes.

Filmó decenas de películas y como locación eligió siempre interiores y exteriores de la localidad -en rigor, todo un partido- en la que vive. ¿Por qué Ituzaingó? “Es muy lindo. Toda la zona oeste (del Gran Buenos Aires) es muy linda. Simplemente, les diría que vengan a visitarlo”, dice a ComBA.

¿Cómo empezó todo? A principios de los ’90, auge del menemismo y la Convertibilidad, Perrone veía las series que eran boom de rating en la TV. Una de ellas era “La Banda del Golden Rocket”, que entre 1991 y 1993 salió al aire por canal 13. “Todas esas series -recuerda hoy, treinta y cinco años después- se filmaban en San Telmo. Y cuando yo las miraba decía: ‘Loco, San Telmo tiene adoquines, eso parece el 1900’. Hay que hacer películas en los barrios.”

Por entonces ya le gustaba el cine indie (independiente) norteamericano. Por la pantalla conoció ciudades y suburbios no tan cinematográficos, para nada habituales en Hollywood: Portland, Seattle, confines perdidos del estado de Illinois. “Fue en ese momento en el que me dije: ‘Voy a empezar a filmar acá’. Y
bueno, desde entonces es mi marca de orillo”, cuenta. Y agrega: “A Ituzaingó yo lo coloqué en el mapa del mundo: en retrospectivas en Viena y en la Cineteca (Nacional) de México.”

Perrone se hizo conocido con su trilogía fundacional: “Labios de Churrasco” (de 1994, con los actores Violeta Naón y Fabián Vena), “Graciadio” (1997, otra vez con Naón más Gustavo Prone y Mauro Alchuler) y “Cinco pal peso” (1998, uno de los primeros trabajos actorales de Valentina Bassi, convertida el último año en la voz más fuerte contra el ajuste en discapacidad).

Cuando le piden que recomiende una peli suya para empezar a conocer la obra, Perrone sugiere “P3ND3JO5” (“Pendejos”), de 2013. Un film que, disculpen el spoiler, viene con sorpresa: Eugenia Suárez, la mediática “China”, forma parte del reparto.

Perrone dicta su taller desde hace décadas. Todos los sábados se acercan hasta Ituzaingó estudiantes y autodidactas que aman el séptimo arte. La pantalla inmersiva, el guión, los planos. El montaje. Hay vecinos, hay extranjeros. Y en sus grupos se forma una “mística” difícil de transmitir, salvo que se la viva en carne propia. El título del taller es, desde ya, un desafío: “Vení a hacer tú película con Raúl Perrone”.

Responsable de cumplir con esas expectativas, el cineasta más famoso de Ituzaingó dice que en sus clases circula “una energía que hace que la gente no pueda dejar”. Los alumnos quieren permanecer, seguir conectados; incluso suelen recomendar la experiencia. “Con el taller cumplimos 25 años. En cada ciclo que doy tengo 80 o 90 inscriptos. Hay gente que viene de afuera: de Colombia y Chile, de Venezuela, México. Se forma una comunidad muy grande pero sobre todo se labura: se hacen dos cortometrajes en vivo todos los sábados”, asegura. Y añade: “Hay tipos que están en la FUC (Fundación Universidad del Cine) que vienen a la clase conmigo.”

Perrone no se amilana por el retroceso en la ceremonia de ir al cine, uno de los efectos del boom de plataformas como Netflix, Disneyplus, HBO Max y Apple TV. Hay cambios en las costumbres. Pero es la crisis económica -el deterioro del poder adquisitivo de la clase media y los sectores populares- lo que redujo la venta de entradas, que cayó como un piano.

Según datos del portal especializado Ultracine, el año pasado la asistencia a los cines bajó un 6,22% respecto a 2024: el total de espectadores fue de 32 millones, el peor registro en dos décadas (salvo el año de la pandemia). “Eso me preocupa de siempre, no de ahora. Creo que en cierto modo se perdió la
cinefilia”, advierte Perrone, pero igualmente aclara: “La nostalgia es una boludez porque sufrís”. “Cuando empecé a hacer películas, en los ’90, mi público compraba el Sí de Clarín y el No de Página 12. Me acuerdo de haber estrenado en trasnoche, los tipos salían del cine y la cosa seguía. Eran las 2 de la mañana y los pibes seguían dando vueltas hablando de la película”, repasa. Y acota: “Mi público
eran pendejos de veinte años. Pero, ojo, el de ahora también.”

Perrone, que se define como un hombre del conurbano, dice que está “muy bien” que la provincia de Buenos Aires haya aprobado recientemente una ley que crea un Fondo de Fomento Audiovisual. Aunque tenga algunas prevenciones (“me pone contento y también me preocupa ver qué hacen”), lo
considera un hecho “positivo”. “Para no dar muchas vueltas, me parece que es
positivo”, señala.

Finalmente, el pionero del cine indie del Oeste arriesga con una clave personal que recomienda para quien que quiera contar historias con imagen, sonido, silencio y movimiento. Es, antes que nada, una actitud. Y se resume en una frase que le dijeron sus alumnos, sus seguidores del taller: “El mejor elogio que te pueden decir es ‘Che, Perro, ahora que vengo acá tengo ganas de hacer películas’.”

Decálogo de películas (recomendaciones de Perrone):

  1. “Una de Wim Wenders.”
  2. “Una de (Jim) Jarmusch.”
  3. “Otra del Gordo (Orson) Welles.”
  4. “Hay varios directores del neorrealismo italiano pero cuando empiezan a
    mirar cine yo siempre mando a ver ‘Ladrón de bicicletas’.” (Vittorio de
    Sica)
  5. “Cualquiera de Alejandro Agresti pero la que hizo en Holanda es muy
    buena.” (“El acto en cuestión”)
  6. “En cuanto a mis películas, podrían empezar por ‘Pendejos’.”
  7. “Las primeras películas de Leonardo Favio fueron alucinantes”. (Por
    “Crónica de un niño solo”, “El romance del Aniceto y la Francisca” y “El
    dependiente”).

Martín Piqué @MartinPique